Germán Lizárraga es considerado como el máximo representante de la música de banda.
México D.F a 9 de Septiembre del 2011. Sesenta años de trayectoria, medio siglo como integrante de El Recodo, una década con su Banda Estrellas de Sinaloa y 194 discos avalan la carrera del "Jerarca de la música sinaloense", Germán Lizárraga. Hijo del "Padre de las Bandas", Cruz Lizárraga, Germán es el mayor exponente de la música de tambora. Su nombre es admirado y respetado en el ambiente grupero, en el que actualmente se desempeña como director de la Banda Estrellas de Sinaloa. "La música me ha dado tanto", dice Germán con un suspiro de añoranza. "Me encanta la música y todavía me pagan por ello, he sido muy feliz, lo cual no sé si hubiera encontrado en la medicina", asegura el músico que de pequeño soñaba con ser doctor. "Lo que voy a decir no sólo aplica en la música, el que quiera ser alguien en la vida necesita estudiar mucho y tener dedicación, las cosas no son fáciles, hay que trabajar para merecer". Al cuestionarle qué siente que la misma comunidad de músicos lo reconozca como el máximo representante de la música sinaloense que continúa vivo, Germán no puede evitar que en su rostro se dibuje una sonrisa. "Me siento muy complacido, pero no creo merecer tanto. Acabo de ir a la Ciudad de México a entregar el disco de Jorge Muñiz y los ejecutivos de la disquera me presentaron como el máximo representante de la música de banda, el heredero de una tradición, se me enchinó la piel, es algo muy bonito, pero me parece demasiada responsabilidad tener ese mote", señala. "Siempre me consideré un simple músico. Cuando mi padre me invitó en el año 1951 a ser uno de los pioneros en una grabación musical me sentí muy halagado, en ese momento era hijo de don Cruz Lizárraga, era obvio que se me diera la oportunidad, soy de los pocos que quedan de ese entonces, se sufrió mucho, se luchó y me siento orgulloso de ser parte de esa historia".


