Pancho Barraza se presentó con gran éxito en el palenque de la feria de león.
México D.F. a 26 de Enero del 2012. Pancho Barraza se presentó en el Palenque de la Feria de León en un concierto que puede recibir calificativos como único, maravilloso, delirante o soberbio, pero la palabra que más lo precisa, es la entrega total que hubo del cantante hacia el público y que se le revertió de la misma forma. Entre Pancho y la gente de León existe una complicidad que data desde hace muchos años, por lo que ver el palenque repleto ya no causa extrañeza. Los seguidores de Pancho de antemano saben que ir a su presentación representa una noche de pasión, de romanticismo, de alegría, pero aún así, están conscientes de que el cantautor siempre los sorprenderá con algo nuevo. Y es que en todas sus actuaciones interpreta de forma distinta sus canciones, a todas les agrega condimentos como la efusividad con que las interpreta, pero las adereza con mezclas musicales que aunque tienen como base la banda, están salpicadas con rock y hasta batucada. Durante tres horas, Pancho fue del público de León. Cientos de fans lograron acercarse a él para obtener una foto, un saludo o un autógrafo. Las rosas le "llovieron" por decenas, así como las bebidas que le aventaban para brindar con él y que Pancho aceptó y tomó con gusto. Fueron más de 35 canciones las que Barraza cantó recorriendo sus dos décadas de trayectoria. Y decir que las interpretó Pancho es mentir un poco, pues la mayoría de los temas los cantaron sus fans uniéndose en un coro de cerca de 7 mil personas al que en muchas ocasiones, Pancho prefirió escuchar y arrodillarse emocionado para agradecer tanta devoción. Y si el público ya deliraba de placer con la música del mazatleco, el frenesí aumentó cuando anunció que su amigo Chuy Lizárraga se encontraba presente y lo invitó a cantar. No fue sólo un palomazo el que Chuy se aventó con Pancho, pues la concurrencia les exigió más duetos y cantaron juntos tres temas. Pero las novedades aún no terminaban, el protagonista de la noche pidió a la multitud escucharan una sola canción a cargo de sus hijos Julio y Pancho, quienes aparecieron para cantar, ante la dirección de un padre que derrochaba orgullo de ver que heredaron su aptitud musical. Feliz de haber dejado un exquisito sabor de boca entre su público, Pancho se despidió.


